Entrevista a Diego Capusotto, a días del
estreno de su primera película en 3D
Hay un relato educacional, comunicacional,
que nosotros creemos que es estafador,
entonces mediante el lenguaje humorístico,
de alguna manera, lo combatimos, lo
defenestramos.
Con Peter Capusotto y
sus videos retornó el
humor político a la tele
después de mucho tiempo en
que no aparecía o lo hacía en
forma muy marginal.
Diego Capusotto: Nosotros
hacemos un relato donde lo
político está tocado, pero no
hacemos referencias permanentes
a hechos políticos o
a lo que tenga que ver con la
militancia política, aunque sí
la política tiene que ver con
nosotros. Hemos tenido cerca
la militancia, por ejemplo en
el caso de Pedro (Saborido), o
por haber vivido procesos políticos
muy intensos como fueron
los 70, cuando a pesar de
ser nosotros chicos, teníamos
noción de lo que pasaba en el
país y lo que producía en este
caso la figura de Perón, fundamentalmente.
Todo eso nos
atravesó, nos ha sensibilizado
y también es parte de nuestro
relato.
Y en este momento que sentís
respecto a la situación política.
D.C.: Me parece que hay un
terreno interesante, también,
por lo que confronta. En la política
siempre hay un plano de
confrontación porque alguien
quiere llevar adelante una política
y enfrente tiene alguien
que no quiere que esa política
sea desarrollada. Este gobierno
ha efectivizado algunas políticas
que a mí me interesan y
yo tengo una alianza con eso.
Por otro lado tengo una mirada
crítica porque creo que
aquella construcción que a
uno le parece interesante tiene
que ser mirada de esa manera,
no puede ser mirada como
una especie de matiné nacional
y popular donde todo está
bien y donde todos tenemos
que mover la banderita, sino
con un sentido más crítico
para seguir efectivizando la
política. También creo que es
la única construcción política a la que uno le puede poner
atención, ya sea para la crítica,
ya sea para el apoyo, ya sea
para el mazazo. Yo lo sintetizo
diciendo que el kirchnerismo
es una construcción interesante
a discutir y la oposición es
una construcción desechable,
a discutir también. En términos
políticos todo tiene que
ser discutido.
Sin ir más lejos en la capital
ganó Macri.
D.C.: Sí, ya ganó dos veces, o
tres. No es tampoco para desecharlo
pensando que es una construcción construcción nada más que
tecnicista y empresarial, que
de hecho lo es, hay que poner
atención ahí porque creo que
hoy es, probablemente, la única
opción que puede discutir
con el kirchnerismo. Yo lo veo
venir y a mí me interesa que se
sigan efectivizando políticas
de largo alcance o por lo menos
de un alcance profundo.
Independientemente de que
el terreno político es fangoso
y muy complejo, donde ganás
por un lado y cedés por el otro, que no se puede romper
con todos los grupos monopólicos
de golpe; es toda una
situación estratégica. En política
también hay que sumar y
a veces lo que se suma no es
lo más interesante, pero es importante
tener una construcción
de cierta solidez porque
hay unas rapiñas que andan dando vueltas, que para mí
son los pseudo demócratas,
donde entra el periodismo
independiente con un relato
ficcional casi de Disneylandia,
como que son los sectores que
apuestan al diálogo y en realidad
es un gran chamuyo. De
todo eso hay que tener cuidado
y hay que estar atento.
Pero lo que ustedes expresan
artísticamente no tiene solo
que ver con lo político sino
casi con lo existencial
D.C.: A nosotros también
nos gusta pensar en el ser
humano y su microcosmos,
en su cuestión más personal,
en lo que es lo micro político.
En toda esta feria que nosotros
hacemos está lo político y
también lo existencial o la burla
de las cosas que a nosotros
nos molestan, como ese relato
que tiene que ver con lo educacional,
lo comunicacional,
que nosotros creemos que es
estafador. Entonces mediante
el lenguaje humorístico, de alguna
manera, lo combatimos,
lo defenestramos.
Ustedes hacen un programa
marca registrada tuya y de
Pedro Saborido. ¿Pensaban
que iba a trascender tanto?
D.C.: Uno, desde ya, está esperando
que esto tenga algún
rebote porque queremos compartir
con otras miradas lo que
hacemos pero en términos de
lo que podía llegar a pasar,
eso nunca se sabe porque en
la previa nos concentramos en
lo que queremos decir y cómo
hacerlo. Y lo que pasa con los
demás nos damos cuenta una
vez que es emitido. En este
caso el programa obtuvo reconocimiento.
Lo que uno tiene,
primero, es una necesidad de
hacer, que es lo que más vale,
y después se ve el resultado en
la propia acción. Una vez que
el cuerpo se pone en acción y
eso es compartido por la televisión,
uno sabe si eso tiene
aliados o no los tiene. En este
caso hay gente que, supongo,
se divierte o siente felicidad
viendo el programa y que se
lo apropia y lo hace algo entrañable.
A uno le agradecen
lo que está proponiendo que
es, de alguna manera, unir voces
y unir sentimientos de un
montón de gente, ser portavoz
de algo que es compartido por
muchas miradas.
Sí, pero convertirse en un artista
del pueblo no es fácil ni
se puede hacer a propósito.
D.C.: Habrá algo de eso,
por eso yo hablo siempre de
alianzas. Hay una mirada que
se comparte y estamos medio
como de un mismo lado. Esa
es la pertenencia que el espectador
tiene de algo que está
mirando y lo siente también
propio, entrañable, que forme
también parte de la vida de
uno.
El programa también trasciende
el formato televisivo
porque no solo los videos son
muy seguidos en internet, sino
que ahora estrenan la película
en 3D
D.C.: Sí, se estrena el 26 de
enero y está ligada con la idea
del programa, en este caso, te
diría que es casi un capítulo
especial de una hora y media
de duración en otro formato.
La idea argumental tal vez lo
hace diferente a lo que es el
programa, pero el propio formato
lo hace diferente: va a ser
en cine, en 3D, y tiene algunos
ingredientes que lo pueden
mejorar o no, no lo sé, pero
el espíritu del programa está
presente.
¿Vamos disfrutar de la
alianza Capusotto Saborido
este año en la tele?
D.C.: Seguramente sí, ahora
se estrena la película –la estuvimos
filmando el año pasado-,
después descansaremos
un tiempo y más adelante retomaremos
el laburo ya con
fines televisivos. Nosotros
siempre estamos anotando
ideas en nuestros respectivos
cuadernos, como para que
una vez que nos concentramos
en el laburo, yo tengo mis
ideas, Pedro tiene las suyas y
se ponen ahí, en la mesa, para
darles forma.
Entrevista: Rubén Fernández Lisso


