En 1833 , una corbeta
de la Marina Real
tomó por la fuerza las
Islas Malvinas de la
Argentina, en tiempos
de paz y sin previo
aviso ni declaración
de intenciones. Desde
entonces, la Argentina
y Gran Bretaña han
estado discutiendo
acerca de estas islas
que se encuentran justo
frente a la costa de
Argentina y a 14 .000 km
de Londres.
La Argentina y Gran
Bretaña son democracias
cuyas respectivas
calidades hoy día se miden
por su capacidad de diálogo
y negociación para resolver
las disputas. Hoy en día no
hay espacio para rechazar el
diálogo. Mi país se ha comprometido
a alcanzar una
solución pacífica del conflicto
que respete la forma de vida
de los isleños, este compromiso
está recogido en nuestra
Constitución.
En lo fundamental de este
deber democrático, existe la
obligación de contribuir a
uno de los principales objetivos
de la ONU: acabar con
el colonialismo. Vale la pena
señalar que de las 16 disputas
de soberanía colonial que
la ONU está tratando, diez
involucran a Gran Bretaña
como la potencia colonial.
Es imperativo que el Reino
Unido abandone algunas acciones
-como incomprensibles ejercicios militares y la explotación
de recursos naturales
en violación de resoluciones
de la ONU- que empeoran la
situación en las Islas Malvinas.
Esta preocupación por la
falta de resolución de la cuestión
de las Islas Malvinas es
compartida por la inmensa
mayoría de la comunidad
internacional. En particular,
nuestros dos países han sido
instados a reanudar negociaciones
por los principales órganos regionales (Mercosur,
Unión de Naciones Suramericanas,
la Comunidad de Países de Latinoamérica y el
Caribe) así como la Organización
de Estados Americanos.
En el escenario mundial el
diálogo entre la Argentina y
el Reino Unido en defensa del
respeto del derecho internacional
es visto como la mejor
solución a los conflictos en
todo el mundo. ¿Por qué no
se aplica este principio por
Gran Bretaña en las Islas Malvinas?
Los desafíos planteados por
el siglo 21 para el Reino Unido
y Argentina exigen que ambas
naciones resuelvan este
conflicto colonial que data
del siglo 19. Argentina está
decidida a resolverlo a través
de las conversaciones. Sólo el
Reino Unido no se encuentra
en la mesa de negociaciones.
Por Héctor
Timerman: Ministro de Relaciones Exteriores de
la Nación (Nota publicada en el diario
londinense Times, fragmento).


